Hace unos días salió en La Nación, un diario de mi país, una entrevista a un ex profesor mío llamado Pablo Ruiz-Tagle(*). Para los que este nombre les puede sonar familiar, les recuerdo que fue el candidato a Contralor que propuso el gobierno y que terminó siendo rechazado por el Congreso de mi país.
Antes que todo, les cuento que soy estudiante de leyes de una conocida universidad de mi país (cuyo nombre no daré para no perjudicar a nadie) en la cual hace clases el personaje señalado. Este maestro hace las cátedras (asignaturas) de Introducción al Derecho (sólo la 1ª parte) y Derecho Constitucional. En todas esas asignaturas lo tuve como profesor. No me iba muy bien, pero tampoco muy mal
El profesor Ruiz-Tagle se define como un liberal, enamorado de la democracia, enemigo del modelo neoliberal y de las tendencias oligárquicas y autoritarias que caracterizan a la institucionalidad chilena. Para él, la Constitución de Chile es una "constitución gatopardo", es decir, cambia mucho y sigue igual en su planteamiento creado por la dictadura militar (en mi opinión, una seudoconstitución). Ideas que, por cierto, en su gran mayoría comparto yo. Sin embargo, sus ideas quedaron muy metidas en mí, y por causa de ellas cambié de bando político.
Hasta cuando entré a la universidad, yo era concertacionista(1). Es decir, era de centro a centroizquierda, esperanzado en un futuro más democrático para Chile pero conforme con lo obrado hasta el momento. Por cierto, habían cosas que deseaba que cambiaran lo más pronto posible, pero piano piano va lontano. Pero llegué a la universidad y el mundo se me dio vuelta: aprendí que la Concertación y la Alianza (2) eran dos mazos de naipe que sólo los diferenciaba el color de su reverso. O sea, eran lo mismo: derechas. Que entre ambos se repartían el poder en el país y que silenciaban a la mayoría ciudadana. Que defendían el mismo sistema neoliberal que fomentaba la desigualdad y la creciente oligarquización de la sociedad. Su única diferencia era el haber estado a favor del Sí o el No en el plebiscito de 1988, porque en lo demás... uf.
Pasó además que el 2004 nació un nuevo movimiento: el pacto Juntos Podemos. La unión de los partidos Comunista y Humanista, más un montón de grupos descontentos con la institucionalidad y el modelo satánico buscaba romper con la exclusión que provocaba el sistema binominal (3). Este grupo logró el 10% de apoyo en las elecciones municipales de 2004 y no pocos aventuraban que iba a transformarse en una alternativa a los dos grandes conglomerados.
Ya por entonces empecé a cuestionarme mi preferencia por la Concertación. Las causas del Juntos Podemos y el ideario de Ruiz-Tagle empezaban a hacer mella en mí. Me cuestioné todo el sistema político que nos ha regido, las ideas, los objetivos... a lo mejor el profesor no lo sabe, pero sus postulados claramente difieren de los de la Concertación y se parecen peligrosamente a los del conglomerado de izquierda. A eso debo sumar que tuve por compañero a alguien que tiene unas ideas muy parecidas a las de la izquierda, ya que se declara antineoliberal y contrario a la Concertación y a la Alianza. Sin embargo, no quiere reconocer que es un "podemista" (4).
Así, llegué a 2005. Año de elecciones presidenciales y parlamentarias. Fue un período de estrategias y jugarretas, donde la Concertación tenía dos precandidatas mujeres y la Alianza terminaría presentando dos candidatos presidenciales. En eso, la creación de un Crédito con Aval del Estado para los estudiantes pobres (crédito mula que por error en su primer otorgamiento fue para los más ricos) provoca una serie de protestas y desmanes por parte de los universitarios. Ahí fue donde caí en la conclusión de que la Concertación no valía la pena y que se necesitaba un cambio más radical. Ese cambio estaba en el Juntos Podemos.
La cosa es que por todos lados trataron de convencerme de que no votara por el candidato de ese pacto. Familia, amigos, conocidos, etc. Pero nada logró modificar mi plan, y en diciembre voté por Tomás Hirsch y por un candidato humanista que ya no me acuerdo. ¿Resultado? el Juntos Podemos fue aplastado por el sistema, Hirsch no obtuvo ni el 5% de los votos y la cosa siguió igual. Una pérdida de tiempo.
Se tuvo que ir a una segunda vuelta entre Bachelet (Concertación) y Piñera (Alianza). Yo no me convencía por ninguno. Bachelet no me gustaba (y no me gusta) y Piñera podía ser muy bueno y quizás podía ser la solución, pero lo apoyaba la derecha. Incluso pensé votar nulo. Al final, voté por ella, pero no muy convencido y pensando que a lo mejor "algo" iba a ocurrir.
Lo que vino después es conocido por todos o casi todos. Bachelet ganó y se trasformó en la primera mujer presidente de mi país. Pero va casi un año y parece que a ella le va a tocar peor que a Evo Morales. La Revolución Pingüina (secundarios), el caso Chiledeportes (o "Chilerrecortes"), el Puente Chacao, entre otros, parecen darnos la razón a mí, al Juntos Podemos y al profesor Ruiz-Tagle. Es necesario un cambio en el país. La paciencia es poca, poco falta para el 2010 y parece que vamos a necesitar de un nuevo doctor Valdés Cange (5).
Quizás esté equivocado en todo esto. Quizás tenga razón. Esperemos que el 2007 nos dé alguna respuesta.
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(*)Puede encontrarse esta entrevista en
http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/edic/2007_01_21_1/home/home.html
(1) la Concertación de Partidos por la Democracia es el grupo de partidos que gobierna Chile. Lo componen dos partidos de centro (Democracia Cristiana y Radical-Socialdemócrata), uno de centro-centro-izquierda (Partido por la Democracia) y uno de centro-izquierda (Socialista). Lo de centro-izquierda es sólo formal.
(2) la Alianza es el principal conglomerado de oposición al gobierno. Se define como centro-derecha y lo conforman los partidos Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente, siendo éste de ideas más exaltadas y derechistas que aquél.
(3) explicación del sistema binominal en
http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_binominal
(4) siempre pensé que eso era porque mi compañero es un "mateo" (estudiante de buen nivel académico) y los dirigentes políticos universitarios, sobre todo los de izquierda, son más bien del grupo "porro" (de bajo nivel). Sin embargo, un alumno de otro curso me dijo que tal compañero era o fue militante del partido Socialista. Quizás sea del ala más extremista o a lo mejor se desencantó. No lo sé.
(5) Julio Valdés Cange, seudónimo de Aljandro Venegas, autor del libro "Sinceridad, Chile íntimo en 1910", que explica el verdadero estado del país en su centenario, cuando se creía que Chile era un país progresista y adelantado.
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