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miércoles, 02 de mayo de 2007

Nuestra alternativa a la LGE

Por sergioarenas a las 23:44
Hace unos días se presentó en mi país el proyecto de la nueva Ley General de Educación. Es, se supone, el fruto de las deliberaciones del Consejo Asesor creado tras la crisis de mayo del año pasado.

El proyecto está muy bien elaborado, si no fuera por dos cuestiones que se les escaparon a los proyectistas:

1. Se preocupa solamente de la calidad de la educación y de temas como el fin del lucro, la no selectividad, mayor equidad, etc. No se ocupa de necesidades refirientes a la participación de los alumnos y, lo que es más importante, no pretende derogar ciertas prácticas conservadoras que inciden negativamente en el trato a los alumnos.

2. Su absoluto olvido de la educación superior. En ninguno de sus artículos (sí, ninguno) se preocupa de qué requisitos deben haber para la instalación de universidades, institutos profesionales y centros técnicos, ni de cómo se calificará la calidad de estos institutos.

Yo estoy por una educación liberal, donde no haya diferencias entre alumnos o sectores, pero también estoy por que cada estamento participante en la educación pueda influir en su marcha y desarrollo. La educación privada no está mal, y hasta cierto punto es muy bueno, porque un monopolio estatal absoluto desviaría al Estado de otras necesidades más urgentes. Sin embargo, es menester que la autoridad pública asuma un rol fiscalizador y de ayuda para hacer andar el sistema, y en especial para que se cumplan los principios de igualdad y democracia dentro del sistema educacional.

Por lo mismo, creo conveniente presentar una serie de propuestas que tendrán como objetivo reparar los errores cometidos en los últimos años, además de cambiar ciertos aspectos para cumplir con los anhelos de una educación liberal. No me atribuyo la autoría de estas propuestas, ya que no soy el único que ha defendido estas ideas, sino que mucha gente las defiende. Bueno, no me extiendo más, y los dejo con las siguientes propuestas:

I. PROPUESTAS PARA LA EDUCACIÓN ESCOLAR

1. Fin de la municipalización y creación de un orden especial para la educación pública: En estos últimos 30 años ha quedado demostrado que el traspaso de la educación escolar al ámbito municipal fue un absoluto fracaso. Nuestra propuesta no pretende ubicar en un lugar específico toda la carga de la educación, sino que desea crear un nuevo orden, en el que participen tanto el Estado como las regiones, y también las municipalidades, pero en un ámbito de coordinación y de autonomía. Sería recomendable, por cierto, que la educación tuviese reconocimiento constitucional como ente acentralizado (es decir, autonomía constitucional, como la Contraloría, las Fuerzas Armadas, el Tribunal Constitucional, etc.)

2. Prohibición de los uniformes y de prácticas cuasimilitares: El uniforme escolar en Chile fue impuesto en la década del 30 por el gobierno de Carlos Ibáñez, uno de los más dictatoriales de la historia chilena (1). Desde entonces, ha sido el rasgo que ha marcado la diferencia entre la educación escolar y la superior. No cabe duda que la utilización de una prenda igual para todos es el signo característico de la organización militar, y eso ha ocurrido. Por mencionar sólo una característica, en casi todos los establecimientos el día lunes se coloca a los alumnos en los patios en posición de firmes y los cursos en cuadros, como si fuera una revista. No menciono por obvio los desfiles o paradas. Las universidades tradicionales han podido funcionar bien sin necesidad de militarizar a sus estudiantes, sino que estableciendo el más liberal de los regímenes disciplinarios, donde no se pide asistencia, ni se prohíbe la circulación de los estudiantes dentro y fuera de los recintos, y sin embargo rara vez ha habido situaciones de indisciplina. Entonces, si queremos una educación igualitaria y libertaria, tenemos que eliminar esas prácticas que no ayudan a formar ciudadanos sino que súbditos. ¡No a las formaciones los lunes por la mañana ni a la corbata o jumper! ¡Bienvenida la ropa de civil (porque los estudiantes escolares y superiores somos civiles) y el trato igualitario a estudiantes y maestros!

3. Eliminación del cargo de inspector: Como corolario del punto anterior, la eliminación de los inspectores de instituciones escolares será el punto más importante con miras a la liberalización del régimen de disciplina escolar, donde ya no se sancionarán los atrasos, ni se prohibirá la salida de los alumnos del recinto escolar, ni habrá uso de uniforme, en fin, será el mismo régimen disciplinario de los institutos superiores, que no tienen inspector y sin embargo no tienen grandes problemas de conducta de sus alumnos.

4. Unificación de las Enseñanzas Básica y Media: Ya que desde 2003 ambas ramas de la educación son obligatorias para toda persona, creo que ya no hace falta diferenciarlas. Debiéramos tener un solo ciclo de 12 años, los cuales llamaremos Educación Escolar. Así, el actual Primero Básico sería Primer Año Escolar, y Cuarto Medio sería Duodécimo Escolar.

5. Eliminación de la educación media técnico-profesional: Como la educación escolar estará unificada desde su inicio hasta su fin, estimamos que no debería subsistir la enseñanza técnico-profesional de los liceos ¿por qué? Porque nos hemos dado cuenta que en esos liceos no se les da los conocimientos científicos y humanistas necesarios para una cultura general y para afrontar mejor la vida laboral. Entonces, las ramas técnico-profesional, comercial, industrial y el resto de las no científico-humanistas serán elevadas a categoría superior, las que serán asumidas por las instituciones superiores ya existentes o las que se crearán en la forma que referiremos más adelante.

6. Biestamentalidad en las reuniones de apoderados: En la mayoría de los establecimientos escolares las reuniones de padres y/o apoderados son cerradas a ellos y el profesor jefe, y sus acuerdos son por regla general secretos para los estudiantes. Creo que se debe trasparentar esta instancia, lo cual conlleva necesariamente la participación de los alumnos, al menos mediante un representante y por lo menos para efectos de informarse de las decisiones de los padres.

7. Cuatriestamentalidad del gobierno de los establecimientos escolares: En las escuelas, colegios y liceos participan cuatro estamentos: profesores, funcionarios, estudiantes y apoderados. No obstante, las decisiones al interior de ellos son tomadas casi exclusivamente por el estamento académico. Es hora de que también los otros estamentos, y en especial el de los estudiantes, puedan influir decisivamente en la marcha de los planteles. Por ejemplo, propongo que decisiones importantes como la elección de Director o la elaboración del Reglamento se realicen en Claustro Cuatriestamental.

8. Título de profesor escolar otorgado por una instancia distinta de las universidades: Tal como el título de abogado es otorgado por la Corte Suprema y no por las universidades, estimo que lo mismo debería hacerse con el título de profesor. Como en lo educacional no hay una instancia equivalente, propongo que por el momento ese título lo otorgue una comisión especial integrada por delegados del Ministerio de Justicia, el Colegio de Profesores y el Consejo de Rectores, hasta que se instale la Corte Escolar que mencionaré más adelante.

II. PROPUESTAS PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR

1. Triestamentalidad obligatoria como fin de la exclusión: Hasta 1973, hubo un proceso que buscó hacer partícipe de las decisiones universitarias a estudiantes y funcionarios, además de los profesores que desde siempre habían dirigido esos asuntos (2). Después del golpe militar, prácticamente se eliminó toda injerencia de los estamentos no académicos en las decisiones universitarias. Esto se reflejó expresamente en la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE)(3), que prohíbe a los institutos superiores hacer partícipe a estos estamentos en tales actos (arts. 45, 56 y 64 LOCE). Si bien los institutos creados antes de la ley no están sujetos a esta prohibición (arts. 80, 81 y 84 LOCE) en la práctica poco o nada han hecho para integrar a tales estamentos. Excepciones como el Senado Universitario en la Universidad de Chile son muy raras. Entonces, no queda otra que terminar con la exclusión y tomar el camino inverso, es decir, que las instituciones de educación superior deban por obligación incluir a estudiantes y académicos en las decisiones universitarias, con sanciones para las instituciones que se nieguen a ello. Esto no debería estar sólo en los reglamentos, sino que debe ser materia de ley.

2. Mayores requisitos para crear universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica: Hasta ahora, los relajados requisitos para instalar institutos de educación superior han sido la causa por la que existe un exceso de planteles, con enormes diferencias de nivel entre ellos. Por eso, estimo que debe ser más exigente la manera de permitir nuevos centros de estudios superiores. Por ejemplo, debieran tener las mismas exigencias que hoy se tienen para crear un banco (4), siendo vigilante del proceso la Superintendencia de Educación que se pretende crear en el proyecto de gobierno. Por obviedad, las exigencias para un instituto profesional o centro de formación técnica debieran ser más relajadas que para las universidades, pero nunca tanto.

3. Poder de intervención estatal en las instituciones mal gestionadas: La liviandad que hoy existe en cuanto a la creación de institutos superiores ha redundado en la existencia de centros que funcionan en condiciones que no corresponden a lo que se conoce como Educación Superior. Incluso muchos funcionan en condiciones lastimosas, peor que cualquier escuela rural. Para evitar eso, debe darse un poder especial al Estado para intervenir aquellas universidades, institutos o centros técnicos que enfrentaren dilemas económicos o de gestión educativa, con el objeto de solucionarlos o brindarles ayuda para ello. Y en el caso de que la crisis sea generalizada o la situación del instituto sea terminal, el Estado debería tener el poder de declarar su quiebra o de expropiarlo para gestionarlo o entregarlo a otra institución educacional de buen prestigio.

4. Institutos técnico-profesionales dependientes del Estado, las regiones o las municipalidades: Como va a desaparecer la educación media técnico-profesional (y el resto de las ramas no científico-humanistas), la numerosa población que se necesita para desempeñar las labores que se enseñaban en tales liceos y que no tenga los recursos para financiarse los estudios en una universidad, instituto profesional o centro de formación técnica podrá formarse en las instituciones que el Estado, las regiones o las municipalidades crearán y sostendrán. Estos institutos serán gratuitos y entregarán títulos que habilitarán para trabajar o seguir estudios en universidades o institutos profesionales.

III. PROPUESTAS GENERALES

1. Autonomía regional en lo educacional y creación de las Asambleas Regionales de Educación: Como una forma de empezar un proceso de verdadera descentralización y autonomía regional, propongo que se creen Asambleas Regionales de Educación en cada región, las cuales las integrarán miembros elegidos popularmente. Estas asambleas tendrán por misión establecer las normas para el buen desarrollo de la actividad educacional, y en especial decidirán sobre la enseñanza de lenguas regionales (por ej. mapuche en la Araucanía, alemán en Los Ríos y Los Lagos, croata en Magallanes), elaboración y entrega de material de estudio, creación y sostenimiento de centros de estudios regionales, colaboración inter-regional, entre otros.

2. Jurisdicción especial para la educación: Los asuntos educativos son temas muy diferentes a los que se resuelven ante la justicia civil, penal o laboral. Por eso, propongo la creación de Juzgados de Letras de la Educación, dirigido por jueces que tendrán conocimientos especiales en materia educacional, y que resolverán sobre asuntos como disciplina escolar, matrículas, evaluaciones arbitrariamente injustas, etc. Estos juzgados se establecerán en cada provincia y su procedimiento será oral y sumario. Como segunda instancia, propongo la creación de una Corte Educacional, equivalente a las de Apelaciones, integrada por ministros de corte de apelaciones y directores de liceo. En pueblos pequeños, donde haya un solo liceo secundario, podrá fungir como juez escolar el director de tal. Asimismo, podrán crearse órganos auxiliares (fiscal escolar, defensor de alumnos, etc.).

3. Creación de un "Código Educacional" en el largo plazo: Pasados unos años desde la implementación de tales medidas, creo necesario refundir todas las leyes referidas a la educación y afines en un solo cuerpo legal, que llevará por nombre Código Educacional. En este código se recogerán las normas generales a toda la educación, lo referente a la Educación Escolar, la Educación Superior, la justicia educacional, entre otras cosas.


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(1) No confundir con la medida adoptada por el gobierno de Eduardo Frei Montalva, la cual consistió en que el uniforme se hizo igual para todos y que duró desde 1968 hasta 1995.
(2) Incluso, en la desaparecida Universidad Técnica del Estado dos rectores fueron elegidos en claustro con votación académica, estudiantil y funcionaria.
(3) Para mayor información, puede hallar el texto de la LOCE en www.cnormativa.uchile.cl/ley18962.html
(4) En resumen, los pasos para crear un banco en Chile son:
1º. presentación de prospecto de desarrollo en corto plazo a la Superintendencia de Bancos.
2º. autorización provisional de la SBIF.
3º. depósito de garantía
4º. escritura pública con publicación del extracto en Diario Oficial e inscripción en el Registro de Comercio
5º. certificación definitiva y plazo de inicio de funciones.
(arts. 27 y siguientes Ley General de Bancos de Chile [http://www.bancoestado.cl/imagenes/InformacionCorporativa/04.ley_general_de_bancos.pdf])

Modificado el 8 de mayo de 2007

Tags: educación, propuesta, proyecto, reforma, alternativa, ley

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