¿Se han fijado que en las telenovelas o series que dan en la televisión chilena sale muy pocas cosas relativas al mundo universitario? Es cosa de ver que en el canal estatal de mi país ha realizado tres telenovelas cuyo tema es la educación secundaria ("De cara al mañana", "16" y "17"), mientras que sólo como tema secundario aparece alguna universidad o instituto o algún universitario en alguna otra serie. Y así en la mayoría de los canales televisivos de Chile, incluso aquellos que pertenecen o pertenecieron a las universidades, con la excepción que hiciera el canal de la Universidad católica que en 2004 exhibió "Hippie", telenovela ambientada en los años de la reforma universitaria (finales de los '60).
Como estudiante de la educación superior este tema me preocupa. Pareciera que en el mundo de la televisión la educación profesional o técnica superior fuesen desconocidas, pese a que no son pocos los que participan de ella en la realidad. Cuál ha sido la razón por la que está tan soslayada, es lo que pretendo responder.
Puede ser que en los últimos años el público televisivo que más ha crecido ha sido el de los adolescentes, entre 14 y 18 años, que están cursando sus estudios secundarios, y se quiere atraer a este nuevo público creando programas o series con los cuales identificarse. Y al revés, los estudiantes superiores somos los que menos televisión vemos, sea por nuestras actividades o porque ya no nos gusta la actual tele.
Otra razón sería el prejuicio que existe en torno a la vida universitaria, la "fomedad" que la envuelve. Se piensa en la universidad como una institución a donde va gente sin vida, que sólo se dedica a estudiar y leer, que vive día y noche metida en sus libros y apuntes. A eso puedo responder, por experiencia propia, que no es necesariamente así. Incluso, hay otro prejuicio, más ligado a carreras consideradas "inferiores": el del universitario carretero, que vive día y noche de juerga, metido más en los bares y cantinas que en las bibliotecas. Pero tampoco es tan así. De todo hay en la viña del Señor, y en prácticamente todas las carreras conviven mateos y porros, trabajólicos y zánganos, y personas normales.
Quizás la respuesta más certera, a mi juicio, está en la poca identificación que existe entre las clases medias y populares con la educación superior. Las razones son variadas, pero la principal está en el costo de las carreras: aranceles que pueden llegar a CL$ 400.000 ¡mensuales! (algo así como US$ 850), en circunstancias de que el ingreso promedio en Chile es alrededor de CL$ 250.000 (US$ 530). Con esa imposibilidad, a mí se me hace que si apareciera una telenovela filmada en un ambiente principalmente universitario (como lo fue "Hippie"), la gente se sentiría frustrada por no llegar ahí. Y la frustración sería mayor al recordarse que, en la época en que se ambientó la serie, la universidad era gratuita.
Lo extraño es, sin embargo, que la mayor aspiración de la clase media es llegar a tener hijos profesionales. Creo que es porque las universidades tradicionales, consideradas "verdaderas" universidades, están muy poco al alcance de esa clase, la cual debe optar por las que aquí llamamos "privadas", que son consideradas como "de medio pelo" por los que están en las "de primera". Ojo, que los institutos profesionales o los centros de formación técnica están incluso por detrás de las ues "de segunda", a pesar que muchos de aquéllos suelen ser mejores que la mayoría de éstas. La cosa es clara:
o tienes título o no eres nadie. Y no cualquier título: tiene que ser una carrera de prestigio, como derecho, medicina o ingeniería civil (y paremos de contar).
La televisión chilena tiene que reencantar a los universitarios y demás estudiantes superiores. Para ello, debe redescubrir sus orígenes, que no son otros que la Universidad, ya que ahí nació. Me gustaría volver a ver una serie de estudiantes universitarios, borrando los prejuicios que se tienen sobre ellos, ya que, al fin y al cabo, somos personas normales y comunes.
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