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martes, 11 de marzo de 2008

¿Ateos o anticlericales?

Por sergioarenas a las 16:08

No hay cultura humana, por muy primitiva o especial que sea, que no incluya dentro de ella las preocupaciones espirituales y la búsqueda de aquello que escapa a lo tangible. Si en un comienzo fue la invocación de los espíritus y la creencia en mitos ante los fenómenos que no se podían explicar, luego aparecería el concepto de dios y el advenimiento de las religiones. Hoy en día, existen unas religiones, algunas sin institucionalidad definida, otras con estructuras más bien simples y otras que forman un entramado formidable de creencias, dogmas y entes, llegando incluso a tener influencia sobre los estados, cuando no a ser un solo cuerpo con ellos. 

Pero también ocurre que hay personas que por un motivo u otro no se sienten ligados a religión o creencia alguna. Es más, hay quienes sostienen firmemente la inexistencia de un ser superior o extramaterial. Otros, más moderados que los anteriores, sostienen que la existencia de estos seres no es posible para la naturaleza humana, o que no hay un ser superior sino una idea suprema, entre otros postulados.

Cualquier lector que haya llegado hasta aquí podría suponer que me refiero a los ateos y los agnósticos. ¿Mi respuesta? Sí y no. Entre otras cosas, por que existe una "religión atea", que es el budismo. Pero ése no es el tema de hoy. El tema del que voy a hablar hoy es acerca de las razones por las cuales existen ateos. Porque los motivos que llevan a una persona a derechamente no creer en un dios son distintos a los que llevan a alguien a poner en duda la existencia de un Ser Supremo, o a reconocer que su existencia está lejos del alcance de la mente humana.

En verdad, lo que quiero decir es que mientras la mayor parte de los agnósticos busca una explicación racional o filosófica para sus argumentos, la mayoría de los que dicen ser ateos simplemente no son ateos. Son anticlericales, que es otra cosa distinta.

En mi limitado pensamiento, y desconociendo los verdaderos sentimientos que llevan unos u otros, me atrevo asegurar que el ateo ha dejado de creer en Dios no porque haya llegado a una conclusión lógica o filosófica derivada del análisis de la naturaleza de este fenómeno, sino que ha sido el resultado de malas experiencias vividas por los ateístas, sea por las acciones que las entidades religiosas han realizado como corporación, sea por los pecados y faltas cometidos por personas que actúan investidas o a nombre de tales grupos.

 

Es cosa de observar dónde surge el ateísmo moderno. Principalmente en Europa, en la era de la Ilustración. Para esa época, existía un enorme descontento hacia la Iglesia Católica, proceso que tiene raigambre desde muchos años antes. Bastará recordar el proceso contra Galileo Galilei o la Reforma protestante. Estos signos demostraban un encono contra la tradicional actuación de la Iglesia Romana, que confundió el orden terrenal con el celestial, y terminó poniendo los dogmas religiosos como ley indiscutible.

 

Puedo llegar a decir que, aunque pareciera opuesto a la lógica tradicional, es el impulso ateísta el que lleva al desarrollo de las ciencias y al Positivismo. Puede ser que los hombres buscaban, más que averiguar las verdades, buscar justificación para socavar la idea de un Ser Supremo. Y que eso tenía por fin último demostrar la falta de moral del cristianismo católico. Que alguien llegue a descreer gracias a la ciencia es poco probable, puede que ocurra, pero en la mayor parte de los casos

 

Quizás sea esta situación la que hace muy raro encontrar ateísmos notorios en Oriente. Salvo algunas escuelas filosóficas indias de la antigüedad, no se puede encontrar gente que sea atea militante. Debe ser porque las religiones no han hecho “méritos” suficientes como para provocar esta reacción, pese a que también ha habido excesos por esos lados. Si no, miremos el fundamentalismo islámico. Tenemos que considerar, además, que religiones como el Islam, el budismo o el hinduismo favorecieron el desarrollo de las artes y las ciencias, cosa que no ocurrió con las iglesias cristianas pre-reformistas.

 

En suma, muchos que se dicen ateos en verdad están desengañados por los errores cometidos por estas instituciones humanas. No es tanto el descreer en un Dios, sino la molestia con quienes se atribuyen la representación celestial en la tierra y más específicamente por la forma como han ejercido esta “representación”.


PD: Cualquier comentario o sugerencia puede hacerlo a mi correo: xaruco@gmail.com

Tags: religión, creencia, ateísmo, anticlericalismo, filosofía, agnosticismo

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