En los últimos días, en mis viajes en el Metro de Santiago, he observado la nueva propaganda que el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM) referida al problema de la violencia contra las personas de sexo femenino. Y desde que la observé por primera vez, la encontré una propaganda enervante y con un claro mensaje tendencioso. La propaganda que observo parece tener más un mensaje contra nosotros, los varones (para no usar el término “hombres”, que se refiere a todos los seres humanos), que a una verdadera campaña contra la violencia intrafamiliar.
Digo esto porque en los mensajes que aparecen en la susodicha publicidad aparece que el culpable de las agresiones siempre tiene que ser de género masculino. Como si los varones fuéramos culpables en cuanto género, cuando en verdad lo que ocurre es que algunos tipos son los que cometen tales agresiones, y no la gran mayoría de varones que ante todo respetan y protegen a la mujer.
Aparecemos como culpables de la violencia contra la mujer. El mensaje es uno solo: sólo los varones agraden a las mujeres ¿acaso ellas no agraden? ¿Acaso los varones nunca hemos sido agredidos por nuestras mujeres? La realidad es que tanto varones como mujeres pueden ser víctimas como también pueden ser agresores. Y si bien acepto que en Chile se arremete más a la mujer que al varón, la violencia contra éstos por parte de aquéllas es un fenómeno creciente (1). Por otro lado, la Ley de Violencia Intrafamiliar no hace distingos entre géneros. Sin embargo, la propaganda del SERNAM, auspiciada por los medios, nos sigue insistiendo que ellas son las “buenas” y nosotros los “malos”.
¿Por qué, si existen casos de violencia hacia los varones por parte de mujeres, no reciben una atención similar a los de mujeres, y antes se les desvirtúa o ridiculiza? No es sólo por su menor número, sino también por causas de índole social, como el ridículo en que quedaría el agredido, dada su posición de “sexo fuerte (2), pero además porque las campañas de violencia tienen por objetivo a las mujeres. Esto, unido a la campaña que vienen haciendo grupos feministas radicales contra los varones, hace que el escenario para los varones violentados no sea el más auspicioso en comparación con el de las mujeres que sufren igual situación.
Lo acepto: los seres humanos somos machistas por historia. No ha habido cultura alguna en la que no predominen los varones sobre las mujeres. Reconozco que es necesario que la mujer deje de ser la comparsa de la Humanidad y pase a ocupar el sitial que se merece en igualdad con el varón. Eso ha sido el gran logro de los movimientos feministas y lo aplaudo. Pero no acepto que se venga a instalar un ánimo revanchista en los grupos femeninos, y se utilice el aparato estatal para iniciar una lucha contra el género masculino con miras a “arreglar cuentas pendientes” por siglos de dominación. Ese es el problema: el SERNAM más parece avalar esta campaña revanchista, que hacer conciencia sobre el problema. El SERNAM, con su buena intención de ayudar a la mujer en un país como el nuestro, donde tiene bastantes desventajas, ha caído en este juego y se ha trasformado en el principal adalid de esta campaña que pone al género masculino como el símbolo del mal, en vez de convocarlo para trabajar juntos, varones y mujeres, por la igualdad de oportunidades y el fin de las discriminaciones.
Y es que la lucha contra la discriminación hacia la mujer y la búsqueda de espacios de igualdad entre los géneros debe hacerse siempre en un clima de convergencia y no de divergencia. Se debe tratar el tema con los varones, no contra ellos. El feminismo de antes era un feminismo que luchaba contra el machismo, viendo en estas prácticas el verdadero enemigo. Hoy en día, en cambio, las nuevas corrientes feministas miran en los sujetos el nuevo enemigo. Ahora, es el varón a quien se debe destruir... Así, sólo conseguirán que nosotros, el género masculino en pleno, tenga menos incentivos para el diálogo con el género femenino, lo que a la larga llevará a un mayor desencuentro y odiosidad entre ambos sexos.
Otra cosa que critico en esta campaña es un atisbo de inconsecuencia por parte del SERNAM. Se supone que un Ministerio de la Mujer debería preocuparse de promover a la mujer, de romper con la discriminación que ha sufrido y sufre, y llevarla a un plano de igualdad con el varón. Entre estas metas, debiera ser una preocupación de este organismo el disminuir, o derechamente terminar, con la situación de debilidad de la mujer. En otras palabras, al SERNAM debería corresponderle la tarea de hacer más fuerte a la mujer, que se haga respetar, que tenga confianza en sí misma. La campaña que aparece en el metro, por el contrario, no ayuda a nada a este cometido, y más bien parece reproducir lo que siempre los machistas han querido decir: que la mujer es débil, delicada, y que el varón es el fuerte, el que se impone por su fuerza. Se sigue reproduciendo la lógica que ha imperado por siglos, ahora con la diferencia que se usa a favor de la mujer y no en su contra. Parece que se confirma una idea que he tenido desde hace tiempo: las feministas quieren igualdad cuando les conviene. Igualdad de derechos, pero no de deberes. Por poner sólo un ejemplo: en mi país los varones podemos ser llamados a cumplir el Servicio Militar, pero las mujeres no tienen esa carga ¿Y así hablan de igualdad? Si vamos a compartir los beneficios del progreso, es hora también que ellas compartan las imposiciones en igualdad con nosotros.
Alguna mujer estará leyendo esto y se dirá “este es un machista”. Ante eso, ¿qué podría decir? Puede que tenga razón, ya que tengo de vez en cuando algunas actitudes nada favorecedoras hacia las mujeres, pero eso no me convierte automáticamente en machista. Y la verdad es que, salvo uno que otro, hoy no es posible hablar de una “ideología machista”, lo que hay, y eso lo reconozco, es que todavía tenemos algunos prejuicios que nos hacen mirar a la mujer como inferior ¿Culpables? No quiero señalar con el dedo a nadie, porque no hay culpables en este fenómeno histórico. No somos culpables los varones por mandar y someter a la mujer, sólo nos hemos “aprovechado de la situación”. No son culpables las mujeres de haberse dado cuenta de su situación, era hora ya. Lo que importa es que todos, varones y mujeres, somos responsables de que en el futuro haya un mundo de igualdad entre los sexos, sin dominación ni venganza de ningún tipo. Busquemos el dialogo y no la confrontación. Al final de cuentas, varones y mujeres nos necesitamos, ustedes ya saben para qué.
PD: He creado un grupo en Facebook que se llama “Los que encontramos enervante y tendenciosa la propaganda del SERNAM”. Lo pueden encontrar en http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=105898060079 . Ojlá se unan y de ahí criticar las políticas feministas del SERNAM:
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(1) Véase http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id=%7B10274bdd-4a80-44cc-9631-9bb65bc3fdc7%7D
(2) Ver “La Violencia Doméstica hacia el Varón: factores que inciden en el hombre agredido para no denunciar a su pareja” de Carol Fontena y Andrés Gatica. http://www.ubiobio.cl/cps/ponencia/doc/p10.4.htm