Hablando sobre los temas que nunca se oyen por acá


sábado, 16 de mayo de 2009

Especial: La Revolución de Pío Nono

Por sergioarenas a las 1:43

Pese a que no es muy grato hablar de temas privados, no puedo dejar pasar la situación que está sucediendo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Como estudiante de Leyes no puedo quedar indiferente ante esta situación que afecta al que es considerado por muchos como el principal centro de enseñanza del Derecho de mi país, y creo que nadie podría estarlo, si pensamos que la educación ha sido un tema recurrente en el último tiempo, más aún luego de la “Revolución Pingüina” de 2006.

 

El conflicto que se produce en Pío Nono (así llaman algunos a la Facultad, por estar ubicada en la calle del mismo nombre) tiene raigambres muy profundas, cuyos orígenes son muy variados. Hay que distinguir, en este aspecto, el conflicto entre profesores del que hay entre éstos y el estudiantado. El primero tiene un cariz más subjetivo, y se debe principalmente a discrepancias a la hora de establecer un proyecto académico para la Facultad, además de la lucha de egos que siempre está presente cuando se está en un lugar tan prestigioso. El otro conflicto, relacionado con lo anterior, suma además las decisiones de la autoridad, que muchas veces pasan por alto el sentir de la comunidad estudiantil. Por otro lado, la influencia de los grupos políticos (principalmente de izquierda) es determinante a la hora de definir el accionar del alumnado, especialmente cuando se reúne en torno al sindicato estudiantil. Entonces, bastó que se encendiera una chispa, relacionada con el despido y posterior acusación de un profesor contra el Decano (1), para que las pasiones se desataran como nunca se habían desatado en años (2). Es un momento coyuntural, crucial para, por un lado, el logro de aspiraciones esperadas por tanto tiempo por el estudiantado de Pío Nono; y por otro, para determinar cuán influyente sigue siendo (o no) la Facultad de Derecho.

 

Antes de pasar a otros temas, debo aclarar mi posición acerca de la toma. Y en ese sentido, debo ser claro: estoy de acuerdo más con el fondo que con la forma. Estoy de acuerdo de que una facultad con el nombre que tiene la de Derecho no puede quedarse a la vera del camino, sino que debe mantener su influencia no sólo en el ámbito de lo jurídico, sino también en el ámbito de lo político, lo social, lo cultural, etc. No más ayer de Pío Nono salieron no sólo expertos juristas, sino que grandes estadistas (no por nada ha formado 16 Presidentes de la República y dos Secretarios Generales de la OEA), excelentes escritores (v.gr. Joaquín Edwards, Armando Uribe), una larguísima lista de dirigentes políticos de ayer y hoy, un héroe nacional se formó allí (Arturo Prat) ¡hasta un cantante nicaragüense estudió en Pío Nono! (Hernaldo Zúñiga). Y no se puede vivir sólo del pasado, hay que pensar en el presente y sobre todo en el futuro. Con respecto a la toma, creo yo que ha habido un apresuramiento al respecto. No es que esté totalmente en contra de la toma, pero antes de tomar una decisión tan radical, que afecta el ritmo normal de actividades y el calendario de todos los alumnos de la Facultad (de pregrado y postgrado), debió haberse hecho un estudio más concienzudo, y no cabe duda de que debió informarse antes al estudiantado. Muchos se sintieron engañados al votar en el referendo que decidió el motín, por lo que, sin contrariar el trasfondo ideológico del movimiento, ya levantan sus voces contra los dirigentes. Y claro, estamos acostumbrados a ver las cosas en blanco y negro, olvidando tanto los grises como los colores, lo que sin duda es fundamental si queremos formar un movimiento verdaderamente democrático.

 

La revolución de los leguleyos, al cabo de dos semanas y algo, no parece terminar, las partes no quieren dar su brazo a torcer y el “pato” lo paga el resto de los alumnos que no participa ni está mayormente interesado en la toma. Ya debe asumirse que no habrá vacaciones de invierno, que quizás (si la toma se sale de madre) haya clases ¡en enero! Ante este escenario, no me cabe la menor duda que muchos estudiantes están furiosos con el centro de alumnos. Sin embargo, y pese a que el estudiante de la Universidad de Chile considera la democracia como un valor fundamental, no se ha formado ninguna instancia que se erija como opositora al movimiento revolucionario, ni que haga propuestas consistentes en este sentido ¿por qué? Mucho puede atribuirse a lo ya dicho a propósito de la diversidad en cuanto a opiniones sobre la toma. Pero también hay muchos prejuicios de índole político-social que inhiben de una mayor acción por parte de supuestos opositores. De partida, la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile ha sido siempre catalogada como una escuela “de izquierda”, donde los partidos de esa tendencia han tenido históricamente la batuta, especialmente en el Centro de Estudiantes de pregrado (salvo algunas excepciones, como cuando gobernó la Democracia Cristiana en 2007-2008), y donde los derechistas podrían sentirse fuera de lugar. No faltan a veces comentarios del tipo “y por qué no te fuiste a la (Universidad) Católica” (universidad ligada más a la derecha política), “alumno de ‘cota mil’” (3), etc.  Por otro lado, al que reclame por la pérdida de clases, por el dineral que pierde en concepto de aranceles y pensión, seguramente será sindicado por el estudiantado revolucionario como “hijito de papá”, lo que es para algunos un insulto de marca mayor.

 

Por otro lado, no puedo dejar de lado un tema que, si bien a lo lejos pareciera no estar relacionado con el movimiento revolucionario de Pío Nono, si miramos más de cerca las críticas al Decano y las demandas estudiantiles, puede llegar a entenderse, y se trata de la no acreditación de la carrera de Derecho ante los órganos correspondientes. Da para pensar que algunas de las mejores escuelas de derecho del país sí se han sometido a la acreditación y la han pasado, e incluso universidades consideradas “de segunda clase” por los estudiantes de Pío Nono aparecen acreditadas, y la que es considerada en la opinión pública como la mejor escuela de Leyes del país no haya querido someterse a este proceso (4). La principal excusa que se da para justificar esta ausencia es que la Escuela no necesita acreditación alguna, ya que por historia y tradición ha sido catalogada como la mejor del país, y ponen de ejemplo a la escuela de leyes de la Universidad Católica, considerada como la gran rival de Pío Nono, y que tampoco se ha sometido a la acreditación. Quizá haya un ingrediente de orgullo a la hora de no querer someterse a exámenes que signifiquen un atisbo de duda a la excelencia conseguida por ambas escuelas, pero la acreditación es un proceso objetivo de evaluación, basado en parámetros imparciales, que permite saber quién está mejor o peor que otro y por qué. En este sentido, el sostenerse por la pura opinión general no tiene valor alguno.

 

Pero permitámonos sospechar con malicia el porqué de la negativa de Pío Nono a acreditarse. Si vemos las demandas de los estudiantes en orden a un “Proyecto de Desarrollo Institucional”, si vemos las críticas que se hicieron al doctorado, si atendemos a lo declarado por el “Grupo de los Siete” contra Nahum, podríamos llegar a concluir que existe un gran temor de que la acreditación termine por mostrar no sólo las falencias denunciadas, sino algo peor. Si la comisión acreditadora llegara a rechazar o a poner reparos a la calidad de la enseñanza de la Escuela, el escándalo sería enorme, y no sólo serviría para que las otras escuelas de derecho hagan leña del árbol caído, sino que sencilla y llanamente sería la DESTRUCCIÓN FINAL de la Facultad. ¿Cuántos posibles estudiantes terminarán alejándose de Pío Nono? Hasta la escuela de leyes más humilde del país terminaría beneficiándose de semejante catástrofe. Muchos que vienen de regiones dirían “no vale la pena irse a la U si en mi región hay mejores expectativas”. La grandeza de Pío Nono será sólo un recuerdo…

 

Y relacionado con este tema de la acreditación es el asunto de la existencia de otras escuelas de leyes en Chile. Hasta hace 30 años en mi país sólo había 6 escuelas, de las cuales dos eran de la U. de Chile (una en Valparaíso y otra en Santiago), dos de la U. Católica (una en Santiago y la otra en Talcahuano), una de la U. Católica de Valparaíso y una de la U. de Concepción. Hoy tenemos más de 50 escuelas de Derecho, siendo muy pocas las universidades que no cuentan con una (5). Y claro, si Leyes es “la” carrera universitaria por excelencia, la que tiene mayor prestigio (junto a Medicina e Ingeniería Civil), y es de las carreras que menos costo requiere para su instalación. Basta un buen número de salas, unos cuantos códigos, algunos manuales y libros jurídicos, contratar a uno que otro abogado como académico y ¡voilá! Tenemos una linda Facultad de Derecho. Y esto, era que no, ha afectado el nivel de los abogados que tenemos en Chile. No cabe duda de que hay escuelas de derecho que actúan seriamente, no sólo buscando formar futuros litigantes, sino también hacer su contribución a la ciencia jurídica y al progreso institucional y social del país, pero también al lado hay otras escuelas que olvidan que están en algo llamado “universidad”, y en vez de ello devienen en verdaderas “fábricas de abogados”, que sacan y sacan titulados a granel sin una formación sólida, con una enseñanza meramente práctica, y que saturan el mercado perjudicando a los egresados de facultades “de verdad”. Puede hablarse entonces de competencia “leal” y “desleal”, la que afecta al sistema, y que desgraciadamente está arrastrando a las universidades tradicionales, las que, a más de lo difícil de su financiamiento, se debaten entre mantener la excelencia a riesgo de perder posibles “clientes”, o buscar atraer a la mayor cantidad posible pero comprometiendo su calidad y prestigio. Era que no, la U. de Chile y su Facultad de Derecho no pueden hallarse ajenas al problema, más aún cuando al lado se están levantando dos universidades consideradas “de medio pelo” por la comunidad de Pío Nono.

 

Ya van dos semanas y la crisis no parece tener solución. Las posiciones de las partes involucradas, estudiantes a favor y en contra de la toma, Decano, Grupo de los Siete, otros profesores, etc., en vez de acercarse pareciera que estuviesen alejándose cada día más. La toma, por lo visto, no ha logrado un avance en sus propuestas, y se aleja cada día más la fecha del retorno a clases. Hay una investigación ordenada por Rectoría en torno al tema del libro del Decano, éste a su vez presentó un recurso en contra de los revolucionarios, otros centros de estudiantes ya manifestaron su apoyo a la toma… estamos más cerca de las alternativas que de las opciones (6).

 

¿Qué nos está demostrando la crisis de Pío Nono? Por un lado, podríamos pensar en positivo, que la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile todavía mantiene su ascendiente sobre la opinión pública nacional. Así se han expresado algunos, quienes estiman que movimientos como el que se vive no pueden ser considerados como ajenos a una escuela que históricamente ha sido baluarte de la política chilena (7). Pero creo entender que sucede todo lo contrario, que la Escuela de Leyes de la U ha perdido su influencia, que se ha quedado a la zaga como fuente de conocimiento y de aporte. Los rivales tradicionales de Pío Nono, como la U. Católica, han ganado prestigio y en muchas áreas han desplazado a la Chile. Han innovado en temas nuevos y han creado instancias de contribución y discusión. Por otro lado, las universidades privadas reciben cada vez mayor apoyo de los privados, especialmente ligados a sectores políticos considerados “enemigos” de la Universidad de Chile (por el prejuicio de que esta universidad es “comunista” ). Súmese a esto las malas decisiones de la autoridad universitaria, el escaso apoyo del Estado a las instituciones públicas de educación superior y las rivalidades entre profesores, y tenemos un cuadro bastante deprimente de la situación de Pío Nono. Entonces, no extraña para nada la desesperada situación que llevó a los alumnos a la toma… y que no descarta expandirse por el resto de la Universidad.

 

No puedo terminar esta columna especial a propósito de la situación ocurrida en la Facultad de Leyes de la U. de Chile sin hacer algún aporte que sirva para solucionar el conflicto y sentar bases para una efectiva recuperación de la Escuela. Ante todo, es necesario comprender que la toma tiene un costo bastante alto para la universidad, para la escuela, sus alumnos, profesores y personal. Costo que no sólo es monetario, sino también de imagen y de compromisos adquiridos. Por eso, es necesario que las partes asuman que la solución debe alcanzarse lo más urgente posible. Se me ocurre que la principal tarea por hacer es dividir los temas que conciernen al conflicto, y que cada uno se resuelva por carriles distintos. Así, en el caso de las acusaciones contra el Decano por los plagios, éste debe seguir el curso que tienen hasta ahora, que es la investigación que se realiza por orden del Rector de la universidad, y que de esa instancia surjan las medidas correspondientes. En tanto, para el conflicto existente entre estudiantes y académicos, propongo las siguientes bases de arreglo:

- Nombres de consenso para el Decanato: Creo necesario de que el actual Decano dé un paso al costado, no porque éste no tenga la capacidad para el cargo, sino porque es una “piedra de tope” en la disputa. Al menos de manera provisional, el liderazgo de la Facultad debe ser asumido por una figura que, a más de ser una persona prestigiada tanto en el medio académico como en el profesional, sea una figura que no despierte pasiones entre las partes involucradas, cosa de no verse influenciado por amistad o enemistad manifiesta con alguno de los grupos.

- Creación de un “consejo de salvación”: Este consejo será presidido por el Decano y estará integrado por un delegado de los profesores, uno de los alumnos de pregrado, uno de los alumnos de postgrado, uno de los funcionarios y uno en representación de la Rectoría. Este consejo tendrá por misión hacer un catastro de la situación existente en la Facultad y elaborar un proyecto para la refundación de ella, tanto en lo académico como en lo institucional.

- Participación del postgrado: Hasta ahora, los estudiantes de diplomados, magísteres y doctorados han participado poco o nada del proceso revolucionario, pese a que la chispa se encendió a propósito de las declaraciones de un ex profesor justamente en relación al Doctorado en Derecho y a pesar de que también sufren las consecuencias del hecho. Históricamente, los estudiantes de este nivel han participado poco o nada en los movimientos estudiantiles, sea por su falta de tiempo, o porque no sienten el mismo interés que los pregradistas o porque éstos han rechazado su intervención. Creo que la experiencia de estos estudiantes (que también fueron pregradistas alguna vez y vivieron movimientos y revoluciones) puede servir para conducir el proceso a una solución satisfactoria.

 

Referencias

Para mayor información sobre el proceso revolucionario que vive la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, recomiendo ver las siguientes páginas:

- http://derechoenreconstruccion.blogspot.com: Blog creado por los estudiantes que dirigen la toma, para informar acerca de los movimientos que ésta vaya teniendo.

- www.estudiantesdederecho.cl: Página oficial del Centro de Estudiantes de Derecho (sindicato de alumnos del pregrado).

- http://derecho.uchile.cl: Página oficial de la Facultad de Derecho de la U. de Chile.

- www.wikiderecho.cl: Página estilo wiki creada por alumnos de la escuela.

- www.lagrabadora.tk: Otra página creada por alumnos.

- También la prensa chilena ha tratado el caso, puede consultarse y buscarse en los siguientes medios:

* El Mercurio: www.elmercurio.com

* La Nación: www.lanacion.cl

* La Tercera: www.latercera.com

* El Mostrador: www.elmostrador.cl

 

PD: Al cierre de esta edición especial, y llevando más de 24 horas desde que el Decano presentara el recurso de protección contra la toma, parece que soplan vientos de contra-toma…

 

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(1) Todo partió con las críticas que hiciera un ex profesor de la Escuela de Derecho acerca del plan de Doctorado que impartía esa casa de estudios (http://www.estudiantesdederecho.cl/node/176), tras lo cual recibió presiones del Decano, lo que luego derivó en la desvinculación de este profesor (http://reusser.wordpress.com/2009/04/10/de-porque-fui-despedido-de-la-universidad-de-chile/) y la renuncia de la señora de éste, también profesora de la Facultad, la que luego denunció prácticas desleales de la autoridad universitaria aludida, tales como apropiarse de investigaciones ajenas (http://www.wikiderecho.cl/wiki/Respuesta_de_la_profesora_Lorena_Donoso). Luego vino el conflicto por un libro escrito por el Decano, el cual era difícil de encontrar y que luego devino en acusaciones de plagio (http://reusser.wordpress.com/2009/04/19/el-misterioso-caso-del-libro-desaparecido/ ; http://www.elquintoinfierno.cl/2009/04/30/la-acusacion-de-plagio-que-remece-a-la-facultad-de-derecho-de-la-u-de-chile/).

 

(2) Es complejo abordar el conflicto, ya que el problema no es uno solo, sino varios problemas que tuvieron la buena o mala fortuna de confluir en un solo momento coyuntural. Algunos de estos conflictos estaban latentes desde hace varios años. Podemos resumir estas disputas a ciertos tópicos:

- Conflicto entre profesores: La discusión se da entre profesores ligados al ex decano Antonio Bascuñán (el “Grupo de los Siete” ) y el decano actual don Roberto Nahum. Esta rivalidad surgió en el año 2002, cuando el actual jefe de Pío Nono derrotó a Bascuñán en la elección. La disputa tiene por principal punto de encuentro la implementación de la reforma a los estudios de pregrado de la facultad, que fue uno de los productos de la Toma de 1997. Pero básicamente, podemos ver un conflicto soterrado entre los profesores de la “vieja escuela”, más próximos a Nahum, quienes no gustan de los cambios curriculares y prefieren una enseñanza más tradicional del Derecho, y los de la “nueva escuela”, más cercanos a Bascuñán, quienes quieren profundizar la reforma y ampliar los espacios de investigación y creación.

(Más información, ver el reportaje “El Decano, los 7 y la dura batalla en Pío Nono”, La Tercera Reportajes, domingo 10 de mayo de 2009, pp. 18 y 19. Buscar en versión digital: http://papeldigital.info/ltrep/ )

- Conflicto profesores v/s estudiantes: Básicamente, la lucha de los estudiantes ha consistido en la petición de espacios de encuentro entre los estudiantes y entre éstos y los otros niveles (académicos y funcionarios). Esto ha chocado con la negativa que ha tenido la autoridad para acceder a sus demandas, además de la negativa de ésta para instaurar los Consejos Triestamentales de Escuela o para tratar temas como, por ej., el Examen de Grado. En resumen, puede decirse que el problema de la autoridad acá ha sido la poca consideración a la opinión estudiantil.

 

(3) “Universidad Cota Mil” es el apodo que se le dio a un grupo de universidades ubicadas en el sector oriente de santiago, muy alejadas del centro, en lugares que están a mil metros sobre el nivel del mar (de ahí el apodo), donde predominan estudiantes de clase alta, y que fueron criticadas en un artículo por su casi nulo contacto con la realidad social, en comparación con otras universidades que están ubicadas dentro del radio urbano de la capital (entre las que se cuenta la misma Universidad de Chile), ya que no suelen participar en protestas, ni tienen centros de alumnos, ni se da mayor discusión política o ideológica en su interior. Sobre el particular, ver la columna de Felipe Berríos S.J. “Extranjero en su país”, revista El Sábado de El Mercurio, 3-enero-2009. (Versión web: http://blogs.elmercurio.com/revistasabado/2009/01/03/extranjero-en-su-pais.asp)

 

(4) Según el Consejo Nacional de Acreditación, las Escuelas de Derecho que están acreditadas son las siguientes:

- Universidades del Consejo de Rectores: de Concepción, Católica de Valparaíso, de Talca, Católica de la Santísima Concepción, Austral de Chile y de Valparaíso. En tanto, la U. de Atacama estuvo acreditada hasta el 22 de noviembre de 2008 y ahora está de nuevo en proceso de acreditación.

- Universidades no pertenecientes al Consejo de Rectores (“universidades privadas” ): Diego Portales y Alberto Hurtado.

(http://www.cnachile.cl/acreditacion/resultados.html)

 

(5) Para no nombrar una lista larga de universidades con escuela de leyes, bastará decir que la única universidad privada que no tiene es la U. del Pacífico. De las pertenecientes al C. de Rectores, las mitad de ellas no tiene escuela de derecho (cuales son: U. de Santiago, Técnica Federico Sta. María, de La Serena, Católica de Maule, del Biobío, de la Frontera y de Los Lagos).

 

(6) Aquí aplico el Modelo de Harvard de negociación. Haciendo un análisis somero con lo visto hasta ahora, podemos desglosar el conflicto según los elementos característicos de este modelo:

- Conflictos:

            * Decanato v/s académicos (Grupo de los Siete): Se refiere a la implementación de la reforma curricular a los estudios de Derecho de la escuela.

            * Decanato v/s estudiantes: Se refiere al problema académico ya visto a propósito de la disputa entre académicos. Pero además, se trata de demandas de participación en la gestión de la Escuela y de generación de espacios para los alumnos, además de otras demandas específicas.

- Participantes:

* Decano: Roberto Nahum

* Profesores disidentes: Grupo de los Siete, dirigidos por Antonio Bascuñan.

* Estudiantes: agrupados esencialmente en el Centro de Estudiantes (CED).

- Posiciones:

* Decano: no ceder ante las presiones de académicos y estudiantes

* Profesores disidentes: Decano debe asumir su responsabilidad en el mal estado de la Facultad y dimitir de su cargo.

* Estudiantes: Que el decano deje su cargo y asuma una nueva dirigencia que haga reformas profundas a la institucionalidad de la Escuela y al régimen de estudios.

- Intereses:

            * Decano: Que se reconozca que ha hecho un buen trabajo dirigiendo la facultad, que se desenmascaren los intereses ocultos de las otras partes, que la Escuela vuelva a su rutina habitual.

            * Profesores disidentes: Hacer una reestructuración de la facultad, ¿interés en ocupar el decanato?, ¿intereses políticos?

            * Estudiantes: Reestructuración de la Facultad, creación de instancias democráticas (cogobierno), ¿intereses políticos?, ¿colusión con académicos?.

- Opciones (si hay acuerdo)

            * Creación de una mesa de negociación entre las partes aludidas

* Ver mis propuestas a la crisis.

- Alternativas (si no hay acuerdo)

            * Salida unilateral del Decano: desalojo (ver recurso de protección del Decano)

            * Salida unilateral de los estudiantes: deponer la toma (pero eso sería una derrota del movimiento estudiantil)

            * Intervención del Rector: destituir al Decano, intervenir la Facultad.

Para entender qué es el Modelo de Harvard, pueden visitar: http://html.rincondelvago.com/modelos-de-negociacion.html . También, http://www.subdere.gov.cl/1510/articles-68047_recurso_10.ppt y http://www.cepis.org.pe/cursomcc/e/pdf/lectura6.pdf.

 
(7) Una visión interesante la da el profesor Alfredo Jocelyn-Holt en su artículo “Escuela de Derecho… y de Política”, publicado en revista Qué Pasa, edición del 9 de mayo de 2009.

(http://www.quepasa.cl/medio/articulo/0,0,38039290_101111578_383955440,00.html).


Dudas y sugerencias: xaruco@gmail.com


Tags: toma, derecho, universidad, chile, revolución, motín

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